Gestión de Personas: “Buscando rumbo”
Área de Recursos Humanos
La evolución de la coyuntura económica internacional está produciendo profundos cambios que están dejando su huella en el contexto empresarial y en los modelos de gestión de personas implantados en las organizaciones.
En caso de España estos cambios están teniendo especial incidencia debido al tipo de tejido empresarial que hemos generado en nuestro modelo de crecimiento durante los últimos años. Hemos enfocado nuestros esfuerzos en sectores donde la crisis, desgraciadamente, está azotando con mayor virulencia.
Por otro lado, nos estamos enfrentando a una creciente falta de competitividad de nuestras empresas en muchos sectores para competir en un entorno cada vez más globalizado. Este hecho nos está haciendo vivir una tasa de desempleo sin precedentes que ahonda la herida en el estado del bienestar que hemos estado disfrutando hasta la fecha y que está empezando a cuestionar la sostenibilidad del modelo de gestión pública actual.
Esta “tormenta perfecta” ha puesto en entredicho la ética y los valores existentes en buena parte de los negocios a nivel mundial, con especial incidencia en el sector financiero. Ahora, más que nunca, necesitamos un liderazgo robusto, que imprima a las organizaciones un rumbo claro y que sea capaz de generar el compromiso de todos los empleados con unos valores y una cultura que definan la identidad de las compañías; así como su verdadera estrategia en lo que a gestión de personas se refiere. Solo de este modo los responsables de equipos sabrán enfocar de modo adecuado la dirección y motivación de sus personas con energia, alineándolos con la estrategia.
Por tanto, en este nuevo contexto empresarial que ya estamos viviendo, la función de recursos humanos resulta más estratégica que nunca, ya que se erige como máximo responsable y facilitador del cambio de gestión necesario en las organizaciones: seleccionando a los mejores profesionales, asegurando la formación y el desarrollo del talento, facilitando la atracción, fidelización y motivación de los mejores profesionales; y actuando como elemento impulsor y garante del cambio cultural necesario para adaptarse a las nuevas necesidades del mercado. Este proceso de cambio no será sencillo, pero es inevitable.
Es en estos períodos complejos es cuando el talento existente en las organizaciones resulta más crítico y necesario para la supervivencia del negocio; siendo por tanto las personas el principal (y en muchos casos el único) factor diferenciador para competir en un mercado global y cada vez más y más competitivo. Solo asegurando su identificación / atracción, desarrollo, motivación y retención algunas organizaciones serán capaces de sobrevivir e incluso salir profundamente reforzadas.
En algunas compañías, debido al creciente y necesario proceso de internacionalización que se está viviendo en buena parte de los negocios en el caso español, el proceso de expatriación de profesionales se ha convertido en una de las posibles salidas para poder ofrecer continuidad en la carrera profesional de profesionales con talento. Por ello, es crítico planificar dicho proceso con minuciosidad, desde la identificación de los candidatos más adecuados a la correcta gestión del proceso de retorno; ya que nos permitirá dar cobertura al resto de políticas de gestión de personas y asegurar la retención y movilización del talento dentro de la organización,
Todo está cambiando, necesitamos definir de nuevo el rumbo y sostener con fuerza el timón para llegar a buen puerto en un viaje que promete ser largo y con continuos desafíos para nuestras personas.
Óscar Izquierdo
Senio Manager Responsable para España de la División de Consultoría de RRHH, Formación y Desarrollo de Ernest & Young