Carta del Director - Máster Inmobiliario


Me complace especialmente presentar este Programa “Master en Dirección y Gestión de Entidades Inmobiliarias” porque me permite, en primer lugar, participar activamente de un proyecto ilusionante por los muchos y muy buenos profesionales que me consta hay en esta casa y, en segundo lugar, hacer una reflexión sobre la evolución de los profesionales que componen el mercado inmobiliario.

Centrándome en el último punto, y asumiendo en términos de organización y recursos humanos la teoría de la evolución de Charles Darwin, no descubro nada nuevo si afirmo que sólo los mejores profesionales podrán mantenerse en las empresas. Me permito filosofar porque, en nuestra inercia diaria, al parar y echar la vista atrás, advierto que nos hemos acostumbrado a la mediocridad, nos admiramos al reconocer a quien cumple su trabajo con un desempeño ordinario y, finalmente, nos maravillamos cuando, ocasionalmente, alguien sobresale.

Mi pequeña aportación en una de estas empresas, en su engranaje organizativo, se refiere exclusivamente a sus profesionales, o, por mejor decir, a sus personas. Términos como Capital Humano, Recursos Humanos, Gestión de Personas, etc..., engrosan continuamente nuestro vocabulario para referirse al más importante de los pilares de las empresas, sus trabajadores, y el encargo que tenemos de nuestros primeros ejecutivos es siempre el mismo, mejorar a nuestros trabajadores para, a través de ellos, mejorar la empresa.

Fuera de ella, y con el mismo ánimo de vocación, un grupo de expertos en distintas materias y todos ellos, en empresas, se han unido para llevar a término lo que, en mi opinión, significa hacer cumplir, una vez más, la teoría mencionada. Porque no sólo permanecerán en el mercado los mejores profesionales, sino que sólo lo harán en las mejores empresas. Esta particular teoría de la evolución adaptada a las organizaciones conseguirá, mediante la selección natural, que únicamente los mejores profesionales permanezcan en las empresas y que, al tiempo que aquéllos evolucionan, si las empresas consiguen retener a su principal capital, evolucionen aquéllas igualmente.

Sectores primordiales de la actividad económica actual, el desarrollo inmobiliario y la construcción, no son ajenos a esta particular plasmación de la mejor teoría del biólogo británico. Actualmente, nuestro sector absorbe todo tipo de profesionales, a veces, incluso, a los únicos que están disponibles; pero la atomización actual de las empresas inmobiliarias tenderá, inexcusablemente, a que el propio mercado efectúe, como ya ocurre de hecho, su propia selección, haciendo desaparecer el actual universo de pequeñas empresas y haciendo surgir otras que demanden, al fin y al cabo, a los profesionales más cualificados; pero la necesaria especialización de los diferentes profesionales no debe estar reñida con el conocimiento general del mercado al que se dirigen, y así, cada vez más frecuentemente ocurre que determinados perfiles “sólo saben de lo suyo”, ni conocen el sector, ni les interesa cómo funcionan las empresas. Y AEDE Business School, completa esa formación con este máster inmobiliario en Madrid, al poner en contacto a los alumnos con el sector inmobiliario y el interés por las empresas vendrá si los profesionales de esta Escuela de Negocios ponen la mitad de ilusión en sus jornadas como la que han demostrado hasta llegar a este momento; dividida la formación por áreas, como si de una empresa real se tratara, el máster inmobiliario que presentamos dejará en el alumno la base suficiente para conocer en su integridad el proceso inmobiliario, desde la compra del suelo hasta la entrega al destinatario final, permitiéndole jugar “con ventaja” respecto a otros profesionales; y no aspiramos a más en este aspecto: ayudar a los participantes a conseguir ser los profesionales que resulten elegidos por las empresas en este nuevo escenario.

Pero la formación que obtendréis en AEDE con el máster inmobiliario no pretende ser únicamente técnica, sino humanista en toda la extensión de la palabra; vivir intensamente este tiempo no es solamente una obligación hacia vosotros mismos, hacia vuestras familias o empresas, sino que debéis tomar conciencia de ello y aprovechar una oportunidad que, como el agua que no vuelve a pasar por el mismo cauce, no volverá a sucederos. Os animo a ver cumplidas vuestras expectativas y, a la vez, las de quienes formamos parte de esta Escuela de Negocios, con una actitud activa, crítica, en definitiva, vivida intensamente.

De retener a los mejores profesionales nos debemos encargar, entre otros, quienes gestionamos Departamentos de Recursos Humanos. De encauzar vuestro desarrollo profesional en el camino de la evolución, os debéis preocupar vosotros mismos.

Mi empeño particular en que todos seamos mejores profesionales, o, por mejor decir, mejores personas.




Luis Javier Riesco
Director de Recursos Humanos de Grupo Pinar
Director del Master en Dirección y Gestión de Entidades Inmobiliarias